Boletines que nadie entiende

Los boletines meteorológicos son tan sobrios y tan poco comprensibles que mucha gente no tiene oportunidad de saber con exactitud cuánto de peligro o de normalidad hay en sus contenidos.

Talvez por eso no pudo percibir la ciudadanía la magnitud que incubaba Noel, primero presentado como una depresión tropical que iba de paso por el sur de nuestro país y que, de pronto, al situarse bajo Haití, se convirtió en una tormenta tropical cuyos coletazos se sienten hasta en el Pacífico.

Si se utilizara un lenguaje adaptado a la peligrosidad o a la normal rutina de un fenómeno atmosférico, la ciudadanía podría calibrar mejor cuándo un evento representa peligro grande o peligro mediano, qué tiempo existe para prevenir daños y, en fin, cómo enfrentar las novedades. Igual limbo produce el sistema de alarmas codificadas.

Aquí se habla de alerta verde, alerta amarilla y alerta roja, pero el pueblo común y simple no sabe cuáles características entraña cada uno de estos códigos, ni qué hay que hacer o dejar de hacer bajo esos niveles de advertencia.

En cuanto a latitudes y longitudes, niveles de precipitación de lluvias y otros términos técnicos usados en los boletines solo sirven para quienes tienen un mapa y entienden algo. Pero el campesino o el hacinado que tiene un radio y escucha estos referentes probablemente no le encuentre mucha utilidad ni le aporte información vital para saber qué hacer o qué no hacer cuando se habla de la proximidad de una tormenta, una depresión, una onda tropical o un ciclón.

Y por lo visto, aquí la gente se apresura o se prepara mínimamente para un huracán sólo cuando sabe que es un ciclón, y mas si es de categoría tres, cuatro o cinco, y los aprestos, por lo regular, se toman con el meteoro encima de nosotros. A veces, solemos poner el candado después que nos roban.

Hagamos más comprensibles, más entendibles y potables, para todo el mundo, los boletines meteorológicos que ahora, con la sobriedad y la especialidad de su lenguaje, poco o menos nos dicen cuando se aproxima o cuando nos sorprende algún evento de la naturaleza, leve o catastrófico, que suelen producirse en esta larga y veleidosa temporada ciclónica.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: